El Legado de Selma. Reseña de la Película de Lars von Trier.

 


Por Mijal Leiva

"Bailar en la oscuridad" (‘Dancing in the Dark’, 2000) es una película musical, dirigida y guionada por Lars Von Trier. Perteneciente a una trilogía llamada “Corazón Dorado”, películas que su director realizó entre los años 1996 y 2000. Protagonizadas por mujeres que hacen un gran sacrificio (de ahí su "corazón de oro") para hacer más felices o no perjudicar a los que les rodean.

Selma, el personaje principal de Bailarina en la oscuridad, es interpretada por la cantante islandesa Björk. La película narra la vida de una madre soltera, trabajadora y soñadora, que va perdiendo gradualmente la vista debido a una enfermedad ocular degenerativa. Selma es consciente de que en poco tiempo quedará ciega y de que esa misma enfermedad es hereditaria, por lo que también amenaza la visión de su hijo Gene.

Con la esperanza de darle un futuro mejor, Selma trabaja sin descanso para reunir el dinero necesario que le permita pagar la operación de su hijo. Sin embargo, a medida que su enfermedad avanza, cada vez se le hace más difícil sostener su vida cotidiana.

En medio de esa dura realidad, los musicales se convierten en un refugio para Selma: pequeñas ensoñaciones en las que transforma los sonidos de su entorno —el ruido de las máquinas de la fábrica, el tren, las onomatopeyas o incluso una orquesta imaginaria— en ritmos y melodías que la transportan a un mundo de fantasía.

Von Trier resalta las dos realidades de la película utilizando métodos de filmación contrastantes: cámara en mano, dinámica e inestable, para mostrar la dura vida cotidiana de Selma; y cámaras fijas, más limpias, para representar sus ensoñaciones musicales.

Este recurso crea un montaje muy característico del director , llamado “Dogma 95", un movimiento que buscaba autenticidad y simplicidad en la narrativa visual.

La elección de escenarios reales, iluminación natural y la ausencia de efectos ópticos o filtros refuerzan esa intención de crudeza y realismo. El uso de cámaras digitales en mano genera una cercanía particular, permitiendo que el espectador participe de manera íntima en las escenas y se sumerja en la experiencia emocional del personaje.

Los segmentos musicales de la película irrumpen como un estallido de color, energía y creatividad emocional. A lo largo de la historia, el espectador percibe con más fuerza el contraste entre la dura y deprimente realidad de Selma y el idealismo luminoso de sus sueños musicales, lo que convierte a la película en una experiencia profundamente conmovedora y única.

La banda sonora de Bailarina en la oscuridad fue compuesta e interpretada por la cantante islandesa Björk, quien también asumió el papel protagónico en lo que sería su primera y única experiencia actoral en cine. Bajo el título Selmasongs, el álbum refuerza el paisaje emocional de la historia y refleja la sensibilidad y creatividad de la artista.



Canciones como Cvalda, Scatterheart , In the Musicals muestran cómo Selma se sumerge en sus ensoñaciones, transformando los sonidos cotidianos de la fábrica en ritmos y melodías vibrantes. Estas piezas no solo acompañan la narrativa, sino que también ponen de manifiesto la inventiva y el talento de Björk, dejando una marca inconfundible en la experiencia cinematográfica. Sin embargo, esta película, con su intensa carga emocional, nos invita a mirar más allá de la superficialidad de la trama y a explorar una reflexión más profunda sobre la manera en que percibimos el mundo en la cultura occidental, dominada por un paradigma visual. En nuestra sociedad, la vista se considera el sentido privilegiado para comprender la realidad y estructurar la relación entre el sujeto y su entorno.

La centralidad del ojo determina lo que consideramos normal y nos lleva a abordar el mundo según “lo que se ve”. Como consecuencia, muchas veces nos hemos vuelto incapaces de expresar o percibir otras formas de entender la realidad, excluyendo y marginando a quienes experimentan el mundo a través de otros sentidos. La película nos recuerda la riqueza de esas percepciones alternativas y nos invita a valorar la diversidad sensorial y la sensibilidad hacia distintas formas de conocimiento.


Reseña cinematográfica para la materia “LENGUAJES ARTÍSTICOS III”

Docente Romina Traino Mesa

Estudiante: Mijal Leiva

Dancer in the Dark (2000)

 Bailarina en la oscuridad (Argentina) 

Director: Lars von Trier 

Guion: Lars von Trier 

Música: Björk 

Género: Drama, musical | Crimen, película de culto, enfermedad, discapacidad, discapacidad visual 

Duración: 139 minutos

 Fecha de estreno: Año 2000

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