El Muralismo de Marta Sottile: un puente hacia el patrimonio cultural de Esquel
Por Graciela Gibbon.
El muralismo, como forma de expresión artística
pública y colectiva, ha sido un instrumento fundamental para la construcción de
identidades culturales y la preservación de la memoria histórica en diversas
sociedades. En este ensayo, se analiza el documental "Murales mirando
desde el sur", que profundiza en la obra de la artista Marta Sottile, una
figura clave en el desarrollo del muralismo en Esquel, Argentina, a través del
documental, se explora cómo el arte de Marta Sottile no solo transforma el
espacio urbano, sino que también actúa como un testimonio vivo de resistencia
cultural, identidad local y diálogo social. Este ensayo argumenta que los
murales de Sottile contribuyen directamente al patrimonio cultural de la
ciudad, al fomentar la memoria colectiva y conectar generaciones, como lo
plantea el concepto de patrimonio en la obra de Arévalo. De esta manera, se
demuestra que el muralismo trasciende lo estético para convertirse en un pilar
esencial de la identidad colectiva en Esquel.
El Documental y
los temas centrales de la obra de Marta.
El documental "Murales mirando desde el sur"
ofrece una mirada profunda y reflexiva sobre la trayectoria artística de Marta
Sottile, enfatizando su compromiso con el muralismo como una herramienta de
expresión comunitaria y resistencia cultural. Nacida en 1960 en Wilde, Buenos
Aires, Marta Sottile inició su formación en bellas artes y posteriormente
integró su rol docente con su práctica artística, lo que le permitió utilizar
el arte como una forma de educación y transformación social. El documental
destaca cómo sus murales en Esquel no son meras decoraciones, sino
intervenciones que capturan la esencia de toda la región patagónica, integrando
elementos plásticos como colores vibrantes, texturas evocadoras e imágenes
representativas de la misma. Estos elementos no solo embellecen el espacio
público, sino que también sirven como recordatorios del pasado, tal como lo
expresó la misma artista, aludiendo a la idea de que los murales preservan la
memoria colectiva y fomentan el diálogo social.
Los temas principales de sus obras, según se detalla
en el documental, se centran en la realidad social y política, la identidad
local y la memoria histórica. Por ejemplo, Marta abordaba cuestiones como las
luchas sociales, la vida cotidiana y los paisajes patagónicos, conectando así
el arte con la experiencia comunitaria. Su enfoque comunitario se evidencia en
la forma en que involucraba a colectivos locales en la creación de los murales,
lo que no sólo fortalecía la identidad barrial, sino que también generaba
espacios de reflexión sobre el pasado y el presente. Este aspecto del
documental me ha permitido apreciar los murales de Esquel desde una perspectiva
renovada, comprendiendo que su valor va más allá de lo visual y se enraíza en
la capacidad de éstos para activar diálogos sobre temas relevantes, como la
herencia cultural y las resistencias históricas. De esta manera, el arte de Marta
Sottile se posiciona como un acto colectivo, donde la comunidad no es solo
espectadora, sino protagonista activa en la narración de su propia historia.
El Contexto de otros murales en Esquel y la colaboración comunitaria
En el panorama más amplio de Esquel, el documental
también invita a comparar la obra de Marta Sottile con otros murales presentes
en la ciudad, que se extienden por espacios públicos y sedes vecinales. Estas
intervenciones artísticas, realizadas por talentosos y diversos artistas
locales en colaboración con la comunidad, abordan temáticas similares, como la
identidad barrial, la historia local y la naturaleza patagónica. Sin embargo,
el trabajo de Marta se distingue por su enfoque en la resistencia cultural y la
conexión con redes nacionales e internacionales, como la "red
muralista" que impulsó a través del grupo AGJEN, fundado en 2004. Este grupo
no solo visibilizaba temas vinculados a la realidad nacional y latinoamericana,
sino que también fortalecía la presencia del muralismo en Esquel, promoviendo
una colaboración intergeneracional que enriquecía el tejido social de la
ciudad.
La colaboración comunitaria es un elemento recurrente
en los colectivos que trabajaron con ella, como el "Grupo de Trabajo Mural
Esteban Ferreira", al que se unió en 1989. Allí, se enfatizaba la
investigación colectiva y la utilización de elementos plásticos para recuperar
identidades locales, reflejando la vida cotidiana, las luchas sociales y los
paisajes que definen Esquel. Este enfoque, no solo democratiza el arte,
haciendo que sea accesible y relevante para todos, sino que también lo
convierte en un medio para fortalecer la cohesión social. Al igual que en otros
murales de la ciudad, el énfasis en la participación comunitaria asegura que
estas obras no sean estáticas, sino dinámicas, evolucionando con las narrativas
colectivas y adaptándose a los cambios sociales. De este modo, el muralismo en
Esquel, impulsado en gran parte por figuras como Marta Sottile, se presenta
como una red de expresiones artísticas que, aunque diversas, comparten un
compromiso con la preservación de la memoria y la promoción de la identidad
local.
La conexión con
el patrimonio cultural y el concepto de Arévalo.
Una de las contribuciones más significativas de Marta
Sottile al patrimonio cultural de Esquel radica en la forma en que sus murales
actúan como "recordatorios del pasado", una idea que se relaciona
directamente con el concepto de patrimonio expresado por Arévalo. Según
Arévalo, el patrimonio se define como una "herencia viva que confiere
sentido de continuidad, dado que vincula las generaciones anteriores con las
posteriores". Esta definición encuentra un paralelismo perfecto en los
murales de Marta, que no sólo preservan la memoria histórica, sino que también
fomentan un diálogo intergeneracional al hacer visibles las experiencias
colectivas y los valores culturales de Esquel. Por ejemplo, al abordar temas
como la identidad local y las luchas sociales, sus obras convierten el espacio
público en un archivo vivo, donde la historia no es un relato estático, sino
una narrativa en constante evolución que invita a la reflexión y la acción. Además,
el rol de Marta en la educación artística refuerza esta conexión con el
patrimonio. En 2011, formó parte del equipo directivo de la escuela N°758 ex
polivalente de arte y se desempeñó como coordinadora provincial de Educación
Artística, lo que le permitió extender su influencia más allá del muralismo,
integrando el arte en la formación de nuevas generaciones. También desde ese
rol potencio la creación del instituto de formación artística IESA N° 818 de la
ciudad de Esquel. Este compromiso educativo ilustra cómo sus murales no son
solo objetos culturales, sino parte de un proceso pedagógico que transmite
valores de resistencia y memoria. Al igual que otros bienes culturales, los
murales de Marta funcionan como un puente entre el pasado y el futuro, fortaleciendo
la identidad colectiva y contribuyendo a la continuidad histórica. En este
sentido, se puede afirmar que su obra es un componente esencial del patrimonio cultural
de Esquel, ya que no sólo documenta la historia, sino que la hace accesible y relevante
para la comunidad.
Bibliografía:
Documental “Murales mirando
desde el sur”
Archivo Documental Marta
Sottile https://martasottile.com.ar/
Arévalo, J. M. (2010). El
patrimonio como representación colectiva. La intangibilidad de los
bienes culturales. Gazeta de Antropología, 26(1), 1-15. http://hdl.handle.net/10481/6799


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